El reciente episodio de la famosa fotografía de las hijas de Zapatero con Obama, me hace reflexionar sobre lo inmune que es Internet a la censura.
Internet es, sobre todo y ante todo, libertad; y la censura es todo lo contrario a la libertad. La reacción de Internet frente la censura es atacarla como si de un virus que está invadiendo un organismo se tratase. Y la mejor forma que tiene de atacarla es censurando la censura. Y es ahí cuando empieza a crecer el monstruo, que ya no hay quien lo pare.
La censura da morbo; crea además un estado de curiosidad en la especie humana muy difícil de controlar. En plena globalización, tratar de censurar algo es como tratar de atrapar al viento, pues encontramos en internet la manera de vengarnos de un ataque a nuestra libertad.
Pero hoy quería hablar del tema desde otro punto de vista: el marketing. Se trata de mostrar la censura como la mejor campaña de publicidad posible.
¿A alguien se le ocurre una mejor manera de promocionar una revista que siendo víctima de una censura? Lo que le sucedió a la revista El Jueves con su portada del 18 de julio de 2007, en la que aparecía una caricatura de los Príncipes de Asturias manteniendo relaciones sexuales para acceder a los 2.500€ por hijo que acababa de anunciar el gobierno, es el mejor ejemplo.
Probablemente esa caricatura hubiera pasado desapercibida sino fuera porque un juez decidió secuestrarla. Pero el virus de la censura hizo reaccionar a la red, y consiguió el efecto contrario. ¿Quién no ha visto esa portada alguna vez? El Jueves supo rentabilizar la situación. ¿Cuánto hubiera costado una campaña publicitaria para obtener resultados semejantes? A El Jueves “sólo” le costó 6.000€, que es la multa que tuvo que pagar por injurias.
Seguro que más de alguna agencia habrá visto en la censura una fuente de inspiración para hacer esa campaña imposible y soñada. Seguro que pronto veremos alguna campaña basada en esta idea.
Hay un anuncio que he visto recientemente, y que me produce una especial repugancia.



Comentarios recientes